Guardianes de la intimidad

La ciudad de Barcelona, conocida internacionalmente como una urbe de monumentos, consumo y turismo, es ante todo un espacio habitado. En contraste con la ciudad expuesta que requiere el turismo, pervive una Barcelona íntima. La profesión de porteras y conserjes es una muestra de la necesidad de los habitantes de guardar su privacidad. Muchos edificios […]

Guardianes de la intimidad

La ciudad de Barcelona, conocida internacionalmente como una urbe de monumentos, consumo y turismo, es ante todo un espacio habitado. En contraste con la ciudad expuesta que requiere el turismo, pervive una Barcelona íntima. La profesión de porteras y conserjes es una muestra de la necesidad de los habitantes de guardar su privacidad. Muchos edificios de viviendas de Barcelona cuentan con hombres y mujeres que se encargan de mantener la calma y la seguridad de las viviendas, siempre desde la atención y, en ocasiones, desde la soledad y el peso de la propia existencia.